Inicio Investigación Trastorno del Espectro de Autismo

Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Trastorno del Espectro de Autismo

Según la American Psychiatric Association [APA], los trastornos del Espectro Autista se refieren a un amplio continuo de trastornos cognitivos y neuroconductuales asociados, incluyendo, pero no limitándose a, tres rasgos nucleares:

  • Deterioros en la socialización.
  • Deterioros en la  comunicación verbal y no verbal.
  • Patrones restrictivos y repetitivos de conducta.

En la actualidad no hay ningún marcador biológico que nos permita diagnosticar de forma eficaz a las personas con TEA y se aplican pruebas psicométricas focalizadas a la conducta del individuo.

 

Diagnóstico del TEA por EyeTracking

El seguimiento de los ojos permite a los investigadores medir cómo el observador distribuye su mirada y nos puede servir para hacer frente a una amplia gama de cuestiones científicas especialmente, revelando características importantes del complejo panorama del autismo.

Una manera eficaz de estudiar el rendimiento de la mirada, es utilizar la tecnología de seguimiento ocular eye-tracking. Esta técnica no-invasiva nos amplía la comprensión de cómo los bebés y los niños usan sus ojos en varios contextos,  lo cual, es importante para entender sus oportunidades de aprendizaje y desarrollo (Gliga et al., 2012; Klin, Jones, Schultz, & Volkmar, 2003; Tek, Jaffery, Fein, & Naigles, 2008). La intervención precoz en los trastornos del espectro de autismo (TEA), puede mejorar los resultados a largo plazo para las personas con TEA (Dawson, 2008).

El diagnóstico precoz es, obviamente, un requisito previo para realizar una intervención temprana, lo que ha llevado a la creciente investigación del desarrollo infantil y la detección de los TEA en lactancia y la primera infancia. Partiendo de la necesidad de una intervención temprana en niños menores de 2 años, nos centraremos en comprobar y validar el uso de la técnica de eye-traking como una herramienta prometedora para el diagnóstico de TEA.

 

Diagnóstico del TEA por SMRI

La incorporación de la resonancia magnética como técnica diagnóstica ha supuesto un gran impulso para el desarrollo de la actividad investigadora, fundamentalmente. Además de utilizar la resonancia magnética de manera rutinaria como prueba para estudiar la morfología cerebral, también está demostrada su eficacia para la valoración metabólica y funcional del cerebro.

El uso de la resonancia magnética es una técnica insustituible en la caracterización de lesiones de todo tipo, como anomalías congénitas, tumores, patologías neurodegenerativas, procesos epilépticos, infecciosos y metabólicos.

La espectroscopia por resonancia magnética (SRMI) es un examen que permite el estudio del metabolismo cerebral in vivo y entrega información bioquímica no invasiva de los tejidos. La evaluación metabólica del cerebro explica cómo se desarrollan determinados procesos neurodegenerativos u otras enfermedades específicas del cerebro como el autismo.